18 de julio
Una foto que
impresiona por su trasfondo: Mendigos en Madrid.
Una familia `pidiendo
donde una niña toca el piano. El piano no es precisamente un instrumento
característico de las clases populares. Sobre todo en los años treinta y
cuarenta.
El niño aprieta la
armónica con mirada alucinada. Y la madre: El retrato del hambre, como aquellos
supervivientes de los campos de concentración. En otro mundo, en otros
recuerdos.
Evidentemente falta el
padre, en la época que era el único que podía traer sustento a casa. No sabemos
de él pero se puede suponer fácilmente.
Una situación de
extraordinaria placidez. Una situación que enseña lo mucho que se puede perder
de la noche a la mañana. Perder tu casa, una detención arbitraria y desaparecen
los "amigos" y desaparece tu confiada forma de vida.
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