Durante una visita de Franco a un pueblo de Segovia, los
artistas lugareños decidieron colocar una pequeña estatua suya, como homenaje,
en uno de los tramos del recorrido.
Supongo
que a la manera de bienvenido Mr. Marshall el coche del "caudillo" pasaría
a toda velocidad, sin tiempo de fijarse en tan magno esfuerzo.
Ya retirada la estatua hace años, un artista foráneo ha
decidido colocar una de mis piezas
"Franquito"en el lugar aproximado
donde se situó esta carpetovetónica acción. Para soslayo de algún paisano
franquista que crea en apariciones y señales ultra terrenas.


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